FECHA

Viznar (Granada) : Una cruz sobre la fosa común


Fuente : ALEJANDRO V.GARCÍA. /Granada hoy/13/10/2006


Par :

cecilio Gordillo


“Piedad, Dios mío, por aquellos que te blasfeman. Perdónales, ellos no saben lo que te hacen. Piedad Dios mío por el escándalo del mundo, libérales del Espíritu de Satanás. Piedad Dios mío por aquellos que huyen de ti, dales el gusto de la Santa Eucaristía. Piedad Dios mío, por aquellos que vayan a arrepentirse al pie de la cruz gloriosa, que allí hallen la paz y la alegría”, sigue la oración sujeta al enorme mástil colocado a unos pocos de metros de la senda que rodea la primera de las tres fosas documentadas por Ian Gibson en el Barranco de Víznar. Y concluye : “Piedad Dios míos para que llegue tu Reino, pero sálvales, están a tiempo todavía, porque el tiempo está pasando y aquí yo vengo. Amén”.

La colocación de la cruz, en pleno Parque Natural de Huétor Santillán, ha coincidido en el tiempo con la aprobación en el Parlamento de la Ley de la Memoria Histórica que abre a los familiares de las víctimas del bando franquista la posibilidad de identificar los lugares donde se produjeron las matanzas para rescatar los restos de sus allegados y que ha sido contestada desde los partidos de la derecha.

Ayer al caer la tarde unos ramos de flores se amontonaban en el fondo de la fosa en memoria de las personas que perdieron allí la vida. A unos pocos metros se levantaba la sombra de la cruz que, por sus grandes proporciones, contrastaba con la sencillez del monolito colocado bajo las gradas de piedra y el recogimiento del lugar. Según Gibson, en las tres fosas que se encuentra en el barranco hay unos 3.000 cadáveres de granadinos represaliados. El barranco de Víznar está situado a un kilómetro aproximadamente del parque García Lorca de Alfacar, donde se halla el olivo bajo el que se supone que está enterrado el poeta granadino. Todo el entorno es uno de los emblemas de la feroz represión nacionalista tramada por los facciosos entre 1936 y 1937 contra las personas que se alinearon a favor de la República. A otro kilómetro aproximadamente, pero en dirección hacia Víznar, se encuentra el sendero pavimentado por la Junta de Andalucía junto a los restos de la Colonia, la casa de veraneo infantil que los franquistas convirtieron en el centro en donde pernoctaban los detenidos antes de su fusilamiento al amanecer. La propia Consejería de Cultura declaró el sitio como Bien de Interés Histórico.

Durante los duros años de la dictadura, la fosas fueron un lugar de peregrinación clandestino al que subían las familias de los fallecidos a depositar flores y objetos en su recuerdo. Con posterioridad, el lugar, cada 18 de agosto, acogía a quienes pretendía honrar la memoria de García Lorca y todos los restantes fusilados.

En contraste con la leyenda colocada en la cruz que clama por liberar del “espíritu de Satanás” a los que blasfeman contra Dios, en los restos arquitectónicos de la Colonia el caminante podía leer ayer tarde el poema “Vuelta de paseo” escrito por el propio Lorca que comienza y concluye con un verso memorable. “Asesinado por el cielo”.


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