Los anarquistas españoles detrás del primer asalto de banco a mano armada de la historia de Chile (y que sembraron México, Argentina y Cuba de robos)

3 Nov 2018
Cinco hombres armados entran en la sucursal del Banco de Chile en el barrio Matadero-Franklin de Santiago. Son las 13:15 del 16 de julio de 1925. Eran Buenaventura Durruti, los hermanos Francisco y Alejandro Ascaso, Gregorio Jover y Antonio Rodríguez
 

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-45939087

Según los periódicos de la época, el asalto recordó " las más emocionantes películas de cine norteamericano".

Cinco hombres armados entran en la sucursal del Banco de Chile en el barrio Matadero-Franklin de Santiago. Son las 13:15 del 16 de julio de 1925.

La acción es rápida y contundente: los asaltantes se llevan entre 30.000 y 46.923 pesos de la época -la cantidad varía según las fuentes- y huyen en un auto marca Hudson lanzando disparos al aire.

Dos de los empleados del establecimiento resultan heridos, según los diarios de la época.

El espectacular robo pasó a la historia de Chile como el primer asalto a un banco en un país que en aquel entonces estaba poco acostumbrado a este tipo de acontecimientos.

Sus autores, enmascarados y con un marcado acento español, no fueron identificados de forma inmediata. Pero la prensa los bautizó como los Apaches.

"Los hechos recuerdan las más emocionantes películas de cine norteamericano", escribió el periódico Las Últimas Noticias, citado por el periodista chileno Marcelo Mendoza-Prado en un artículo sobre el caso publicado por el diario El País en 1994.

Pero los miembros de esa banda de atracadores no eran delincuentes anónimos.

Derechos de autor de la imagen Picasa Image caption

 

El asalto corrió por cuenta de cinco anarquistas españoles que ya habían asaltado bancos en España.

Efectivamente, detrás de los antifaces se encontraban Buenaventura Durruti, los hermanos Francisco y Alejandro Ascaso, Gregorio Jover y Antonio Rodríguez, cinco destacados anarquistas españoles.

El móvil de sus robos -aseguraban- no era el enriquecimiento personal sino recaudar fondos para la causa libertaria.

Héroes y bandoleros

El paso de los anarquistas por Chile fue apenas una escala de un mes en un viaje de norte a sur de América Latina que duró más de un año y en el que también dieron golpes en Cuba, México y Argentina.

En España se habían hecho llamar los Justicieros, grupo Crisol y los Solidarios. En América, se autodenominaron los Errantes.

Su objetivo era conseguir dinero para ayudar a los anarquistas presos bajo el gobierno militar de Miguel Primo de Rivera en España y contribuir a proyectos libertarios en los países en los que llevaban a cabo sus "expropiaciones".

 

Para sus seguidores, sus acciones estaban guiadas por un heroísmo generoso y revolucionario en pos de una sociedad sin clases y sin Estado.

 

Pero para las autoridades, y buena parte de la prensa y de la opinión pública, eran simples bandoleros.

Y su uso de la violencia con fines políticos se origina en un contexto histórico complejo.

"A finales de los años 10 y principios de los 20, Barcelona fue conocida como 'la ciudad de las bombas'. En la capital catalana actuaban tanto los grupos de acción anarquistas como los grupos de pistoleros a cargo de la patronal", le dice a BBC Mundo Pelai Pagès, profesor de historia contemporánea de la Universidad de Barcelona.

"Asaltar un banco era para ellos atacar una institución emblemática del capitalismo financiero", agrega.