Las Cortes Generales aprueban definitivamente la Ley de la desmemoria, la injusticia y el deshonor

Ayer, 10 de diciembre de 2007, las Cortes Generales han dado su visto bueno definitivo a la Ley de la desmemoria, la injusticia y el deshonor después de que el Pleno del Senado rechazara los vetos presentados por el PP y ERC y las 112 enmiendas que registraron los en estos últimos días los grupos parlamentarios. De esta manera, la iniciativa del Gobierno ha superado su último trámite en la Cámara Alta sin modificar el texto aprobado el pasado 31 de octubre por el Congreso de los Diputados con el voto favorable de todos los grupos, excepto el PP y ERC.


[-art531]



Ayer, 10 de diciembre de 2007, las Cortes Generales han dado su visto bueno definitivo a la Ley de la desmemoria, la injusticia y el deshonor después de que el Pleno del Senado rechazara los vetos presentados por el PP y ERC y las 112 enmiendas que registraron los en estos últimos días los grupos parlamentarios. De esta manera, la iniciativa del Gobierno ha superado su último trámite en la Cámara Alta sin modificar el texto aprobado el pasado 31 de octubre por el Congreso de los Diputados con el voto favorable de todos los grupos, excepto el PP y ERC.

Esta norma, que se titula oficialmente Ley por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la Dictadura, entrará en vigor un día después de que se publique en el Boletín Oficial del Estado (BOE), muy probablemente antes de que acabe esta semana.

Como quería el Gobierno, los Grupos parlamentarios han apurado los plazos y Zapatero podrá decir que ha cumplido otra de sus promesas en esta legislatura. Efectivamente, Zapatero ha cumplido y Ley habemus. Pero, otra cosa es que esta Ley corresponda a las esperanzas de los que la han esperado durante tantos años. Esperanzas frustradas porque ni condena a la dictadura franquista ni rehabilita jurídicamente a las víctimas del franquismo. Además de establecer una infame discriminación entre ellas, con víctimas de primera y de segunda en el derecho a la reparación material. Y no digamos en su cobardía para recuperar la memoria histórica de lo que fue el alzamiento militar de 1936 y la posterior dictadura fascista de casi cuarenta años. Y menos aún para romper la continuidad institucional entre Dictadura y Democracia. En resumen : una ley que debería llamarse Ley de la desmemoria, la injusticia y el deshonor. Una ley que está a la altura de la inconsecuencia moral y política de los que la han concebido y aprobado, y que nos incita a continuar el combate por la plena recuperación de la memoria histórica de lo que fue la lucha contra el fascismo, la dictadura franquista y las sucias transacciones de la Transición.

Grupo pro revisión del proceso Granado-Delgado y de Apoyo a Pilar Vaquerizo

<:info_portfolio:>

Documents joints