In Memoriam: Dalia Sanz

8 Ago 2019

Fundación Salvador Seguí 

Exiliada y militante libertaria

 

IN MEMORIAM DALIA SANZ SÁNCHEZ

(París, 13 de junio de 1928 / Béziers, Francia 3 de mayo de 2019)

 

 

 

Una triste noticia nos ha llegado a través de Ingrid Vilamosa Poitout comunicándonos que su madre, la  compañera Dalia, había fallecido el pasado 3 de mayo a los 90 años de edad. Recordemos que su compañero Armand Vilamosa murió el 19 de abril pasado. Pudieron terminar el viaje de la vida juntos, compañeros hasta el fin.

 

Nos ha dejado una persona ferviente defensora del ideal libertario. La conocimos en septiembre de 1993 cuando la Fundación Salvador Seguí organizó en la Colonia Española de Béziers, el “Coloquio sobre el exilio libertario en Francia”, donde le pudimos hacer una entrevista, y descubrimos que era una apasionada practicante del esperanto.

 

Nos habló de su exilio en Francia y en Brasil, donde conocieron a Puig Elías… De padres emigrantes en Francia, era la mayor de 3 hermanos, Dalia, Delio y Eliseo que, en 1931 con tres años, vuelve con su familia a España. En 1938, a la muerte de su padre, militante anarquista de la Columna del Rosal, Dalia con sus hermanos viaja a Francia, donde son recibidos por la Cruz Roja y consiguen ir a vivir cerca de París a casa de unos tíos. Sufre la ocupación alemana de Francia y, en 1942, consiguen ir con su madre que vivía y trabajaba en Decazeville (región de Mediodia-Pirineos). Dalia con 14 años trabajó de costurera. Se casa en 1951 con Armand Vilamosa y se trasladan a Porto Alegre (Brasil). Volvieron en 1966 para Francia y finalmente se instalaron en Béziers. Socios activos de la Colonia Española de Béziers, Dalia junto a su compañero Armand colaboraban en cuantas actividades se realizaban. Eran buenos amigos de Sara Berenguer y de Jesús Guillén. También de Emili Valls y de Marcela y de tantos compañeros que nos han dejado ya.

 

La última vez que pudimos disfrutar de su compañía fue en 2007, aún recuerdo su entusiasmo hablando de libros, su coraje, el rechazo de todo dogma, y su ideal libertario de una humanidad mejor.

 

Recordemos a esta compañera afable y austera, su compromiso vital con la memoria histórica de su tierra y de la humanidad, y la pasión con que se dedicaba a ello.

 

Que la tierra le sea leve y así sea también el peso de su ausencia en nuestros corazones.

 

Un abrazo fraterno a su familia: Helios, Monique, Ingrid y Stéphane.

 

Rafa Maestre 

Fundación Salvador Seguí