85 años de los asesinatos de los compañeros de fosa de Lorca

18 Ago 2021

Aunque esta fecha está marcada por el asesinato de  Federico García Lorca por ser un poeta grandioso y reconocido, en esa misma fecha, el 18 de agosto de 1936, en el barranco de Viznar también asesinaron a 3 hombres menos conocidos. Entre los fusilados junto a Lorca se encuentran 2 anarquistas de profesión banderilleros y un maestro.

La familia de Federico no quiere que se lleve a cabo la búsqueda de sus restos (posiblemente porque los recuperaron al poco tiempo gracias a sus amistades) pero tanto la famila biológica como ideológica de sus compañeros de fosa sí quieren encontrar a sus seres queridos.

CGT Andalucía se personó como familia ideológica en los trabajos de investigación que se realizaron hace casi una década representando al banderillero anarquista Joaquín Arcillas al que no se le conoce familia superviviente que lo defienda. https://www.elpais.com/diario/2009/09/15/andalucia/1252966926_850215.html%3foutputType=amp

 

 

El 18 de agosto de 1936, José María Bérriz Madrigal escribía que “Manuel y Bernabé llegan ahora de su guardia en la Casa de la Perra Gorda, me dicen que han matado anoche las fuerzas de Falange a Federico García Lorca”. 
La fecha de la muerte del poeta fue discutida hasta el descubrimiento de la carta de Bérriz en la que, con fecha de 18 de agosto de 1936, aseguraba que el ejército sublevado había puesto fin a la vida de Federico García Lorca a las 04:45 de la madrugada y sepultado en una fosa común anónima de la que, a día de hoy, todavía desconocemos el paradero.

Las causas del fusilamiento de Federico no están a día de hoy del todo claras. Sabemos que su cuerpo descansa junto a otros fusilados de aquella noche del 36 como Dióscoro Galindo, Francisco Galadí y Joaquín Arcollas que fueron sentenciados por sus inclinaciones anarquistas. Por esta razón, hay quienes aseguran que el poeta andaluz podía haber sido juzgado como tal cuando manifestó irónicamente sus preferencias  políticas diciendo que él se sentía comunista, anarquista, católico, monárquico, tradicionalista y libertario.

Tenemos por cierta una investigación que se realizó en 1965 en el que se corroboró que la ejecución fue realizada por fuerzas franquistas y que fue publicada en 2015. El informe policial realizado en  1965 destaca que la acusación que determinó la ejecución fue por declararse «socialista». De hecho, Lorca trabajaba como embajador durante la república y era ya una persona pública y conocida, especialmente en Granada. A pesar de ello, también hace referencia a su condición de homosexual y de haber realizado «prácticas de homosexualismo y aberración». Juan Luis Trescastro aseguró sentirse orgulloso por haber participado en los fusilamientos destacando la condición de homosexual del poeta. Incluso la noche de su fusilamiento un militar le habría llamado “rojo maricón” antes de disparar y asesinarlo.

Una pregunta que mantiene en vilo a muchos historiadores y obliga a preguntarse “qué hubiera sido del poeta de haber vivido más años”. Federico tuvo la oportunidad de abandonar el país pocos días antes del alzamiento militar. México y Colombia ofrecieron al “embajador” Lorca la posibilidad de refugiarse en sus países ya que corría el riesgo de ser objetivo de un atentado terrorista. Rechazó los ofrecimientos.
Pocos días después, el 14 de julio de aquel mismo año, Federico García Lorca llegaría a Granada tan solo tres días antes del alzamiento militar. El 20 de julio, las fuerzas nacionales granadinas se sublevarían y harían preso al alcalde de la ciudad, su cuñado, quien sería fusilado días más tarde. 

Fue entonces cuando, previendo su captura, fue a refugiarse a casa de un falangista amigo suyo, Luis Rosales. La Guardia Civil terminó por dar con su paradero y un 16 de agosto, dos días antes de su asesinato, sería apresado y llevado al calabozo fruto de la denuncia presentada por Juan Luis Trescastro Medina y otros compañeros suyos. 

Su ejecución no tardaría en llegar, Lorca no murió plácidamente con unos balazos, fue mucho peor.  48 horas más tarde sería enterrado en algún lugar de Granada. 

La fama que ha tenido Federico García Lorca por la publicación de sus obras en vida —y las que se realizaron postmortem— ha despertado la voluntad de muchos de querer conocer el lugar donde descansan sus restos mortales. En el año 2009, José Luis Rodríguez Zapatero aprobó la ley para la recuperación de la memoria histórica que permitiría a expertos forenses exhumar los cuerpos de las fosas y proceder a la identificación. A pesar de todo, la familia del escritor parece oponerse a dicha exhumación y aseguran que “no hemos dado ni vamos a dar autorización para buscar sus restos”. Desconocemos los motivos que tiene la familia de Lorca para no dar ese permiso, pero, al mismo tiempo, están prohibiendo encontrar a sus familias, los huesos de los tres anarquistas asesinados junto a él.