1920-2020: El otoño más conflictivo

23 Oct 2020

Arainfo/Enrike García Francés

Hace 100 años también se vivió un año 20 convulso con multitud de levantamiento obreros y reclamaciones de una sociedad más justa.

 

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La llegada del otoño no trajo la paz a las calles de Zaragoza. La pequeña tregua tras el atentado contra los esquiroles de la huelga de los gasistas de agosto y la consiguiente crisis en el Ayuntamiento no tardó mucho en saltar por los aires. Primero fueron las protestas contra la subida del pan protagonizada por las mujeres, seguidamente las huelgas contestadas con la represión gubernamental y los atentados y sabotajes que a la vez daban respuesta a dicha represión. La conflictividad no dejaba de aumentar en los meses que llevábamos de 1920, huelgas, muertos, detenidos… La lista aún iba a aumentar considerablemente.

 
 
 
 

La llegada de un nuevo gobernador civil a Zaragoza, el conde Coello, vino a aumentar la ya delicada situación social de la ciudad. Coello inauguró su mandato con la detención de tres anarquistas catalanes: Vicente Segura, Luis Riera y Pedro Fuste, así como la mujer del primero; Mercedes Garreta, marcando la línea dura de su mandato. Al mismo tiempo para solucionar el problema en el consistorio, derivado del atentado contra los esquiroles de la huelga de gasistas del pasado agosto, suspendió a los regidores y los sustituyó por concejales interinos. Cómo gesto de concordia reabrió los centros obreros.

Rafael Coello de Portugal y Oliván provenía de familia militar, su padre fue el mariscal de campo José Coello de Portugal y Quesada. A los 16 años ingresó en la Academia del Cuerpo de Estado Mayor, donde permaneció durante tres años, hasta julio de 1887, cuando obtuvo el empleo de alférez. Participó en la guerra de Cuba y en la de Marruecos al mismo tiempo que iba ascendiendo en el escalafón militar llegando a coronel. Fue nombrado 2.º Jefe del Estado Mayor de la 5.ª Región Militar, con cuartel general en Zaragoza.

La situación de la ciudad a lo largo de 1920 llevó al capitán general Ampudia a proponer al presidente del Gobierno, Allendesalazar, el nombramiento de su jefe de Estado Mayor como gobernador civil de la provincia. Coello estuvo muy poco tiempo en el cargo de gobernador y coincidió durante unos meses con el nombramiento de Martínez Anido, el carnicero, como gobernador civil de Barcelona y con poderes en Zaragoza.

Durante estos meses, más de la mitad de 1921, el número de anarquistas muertos en extrañas circunstancia en Zaragoza fue cuanto menos preocupante; estas muertes fueron parejas a la disminución de la conflictividad social en la ciudad. Coello obtuvo su recompensa. El 13 de agosto de 1921 se formó un nuevo Gobierno presidido por Antonio Maura que nombró al conde Coello como Ministro de la Gobernación. Permaneció en el cargo hasta el 8 de marzo del año siguiente

Pero ni la mano dura ni los gestos de paz servirían a Coello para mantener la paz, durante lo que quedaba de año, en las calles. El primer conflicto surgió a manos de las mujeres que el 13 de septiembre, en un número de 700, se manifestaron junto al Mercado Central para protestar por la subida del precio del pan. A su protesta se sumó toda la ciudad, cerrando puestos y fábricas, saliendo a protestar más de cuatro mil personas.

El Gobernador se vio obligado a firmar una bajada en el precio del pan pero no fue suficiente para frenar las protestas, durante varios días hubo enfrentamientos con las autoridades protagonizados por las mujeres. Con la bajada del precio y la mejora de la calidad del producto se frenaron las protestas, en todo momento espontaneas. Hubo varias detenidas y una de ellas sumaría una nueva víctima en el largo listado que ya se contabilizaba desde enero. Filomena García, de 19 años, moría en la cárcel por una meningoencefalitis; las malas condiciones de salubridad y la falta de atención provocaron la muerte de la joven en los primeros días de noviembre.

A estas protestas habría que sumar la conflictividad laboral, la huelga de la metalurgia se venía arrastrando desde hacía varios meses, para poner fin al conflicto las autoridades desterraron fuera de la provincia a los principales líderes sindicales del sector. Esta medida junto a las clásicas medidas represivas, solicitadas por el alcalde Ballarín, detenciones, como los destierros, el cierre de locales, la suspensión del derecho de asociación… llevó al fin de la huelga pero no de la conflictividad.

Durante las primeras semanas de octubre las acciones de boicot contra los concejales, las protestas contra la guerra de Marruecos y contra la persecución sindical aumentaron tanto cuantitativa como cualitativamente llegando a cristalizar en varios atentados y sabotajes, como las bombas que explotaron entre el 19 y 22 de octubre en las cocheras de la calle Refugio y junto al Casino Mercantil, la bomba que estalló el 27 de octubre junto al Averly, o la agresión a un patrono ebanista el día 26 tras haber sido cerrado por las autoridades el sindicato de Construcción y Piel.

El atentado más cruento se daría el 30 de octubre, cuando el secretario de la Federación Patronal del Arte de la Madera caía asesinado desatando una nueva oleada de conflictividad. En poco más de un mes del otoño de 1920 habían muerto otras dos personas… Y no fueron las últimas de este año tan revolucionario…


Especial #CentenarioLibertario1920 fue uno de los años más importantes, sino el más, de la actividad anarcosindicalista y libertaria en la historia de Zaragoza: intentos de insurrección, atentados, terrorismo de estado, huelgas generales, huelgas sectoriales, muertos en ambos bandos… La presencia de organizaciones obreras era muy importante con la Federación Local de Sociedades Obreras y la CNT a las que había que sumarles los grupos de afinidad, como los Indomables.